La Biodiversidad y el Cambio Climático

Según la primera comunicación Nacional ante la CMNUCC (2001), se estima que la diversidad ecosistémica del país puede ubicarse entre las más altas del planeta. Los puntos focales de biodiversidad en Colombia, se localizan en la región del Amazonas, los bosques húmedos tropicales del Chocó en la región pacífica, y la región tropical de los Andes incluida la Sierra Nevada de Santa Marta y la serranía San Lucas.

El impacto de la elevación del nivel del mar sobre los ecosistemas costeros (como por ejemplo los manglares y humedales costeros, y los pastos marinos) variará en diferentes regiones según la erosión causada por los mares y los procesos de encenagamiento que ocurren en la tierra. (IPCC, 2002)

El cambio climático afectará directamente a organismos individuales, a poblaciones, a la distribución de especies, y al funcionamiento de los ecosistemas. La pérdida, modificación y fragmentación del hábitat, y la introducción y extinción de especies agravarán los impactos producidos por el cambio climático. (IPCC, 2002) Los arrecifes coralinos se cuentan entre los ecosistemas más sensibles a largo plazo ante el cambio climático. El territorio marino colombiano alberga el treinta por ciento de la cuenca del Caribe y la tercera barrera coralina del planeta. Los corales son particularmente sensibles a las temperaturas elevadas del agua. Cuando se someten a este stress fisiológico, pierden sus algas simbióticas que les proveen de alimento y les dan su coloración. Bajo esta situación de estrés, los corales sufren el fenómeno de "blanqueamiento". Los corales sin embargo, pueden recuperarse exitosamente de estos cortos periodos de blanqueamiento. No obstante, la repetición prolongada puede causar daños irreversibles y la subsiguiente muerte de estos sistemas naturales. Los eventos de blanqueamiento en los últimos 20 años han aumentado tanto en frecuencia como en intensidad a nivel mundial. (Vides M y Sierra P, 2007)