¿Qué causa el Cambio Climático?

Las actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la deforestación, los incendios forestales y  las emisiones agrícolas y pecuarias generan emisiones de gases efecto invernadero (GEI). Existen cuatro gases de efecto invernadero de larga permanencia en la atmósfera: el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), óxido nitroso (N2O) y los halocarbonos (grupo de gases que contienen flúor, cloro o Bromo), que han aumentado especialmente durante el siglo XX, dado el desarrollo industrial y el consumo creciente de combustibles fósiles. Las concentraciones de estos gases aumentan cuando las emisiones son superiores en magnitud a los procesos de detracción. (GreenFacts, 2007) La mayoría de los incrementos observados en las temperaturas promedio desde mediados del siglo XX, se deben posiblemente a los incrementos observados en las concentraciones antropogénicas de gases con efecto invernadero (IPCC, 2007).

¿Cuáles son los efectos del cambio climático?

La escala en la cual el hombre ha introducido cambios en los procesos atmosféricos y biosféricos durante el último siglo ha producido impactos distinguibles en los patrones del clima y las formas de vida en al planeta. (Abramovitz, et al, 2002). Los cálculos más fiables prevén un aumento de la temperatura mundial de entre 1,8 y 4º C hasta el fin del siglo XXI. De acuerdo con las previsiones, el calentamiento más intenso se producirá en tierra y en las latitudes elevadas más septentrionales y el más moderado, en el océano Antártico y en algunas partes del Atlántico Norte (GreenFacts, 2007).

 

El Aumento del nivel del mar es la consecuencia más segura del calentamiento global. Se espera que los niveles del mar suban entre 9 y 88 cm para el año 2100. Esto ocurrirá debido a la expansión térmica del agua oceánica por el calentamiento y a un flujo de agua dulce proveniente del descongelamiento de los glaciares y el hielo. (IPCC, 2007) Las inundaciones recurrentes en asociación con las mareas de tormenta, la pérdida de humedales, la erosión litoral, la intrusión de agua salada en los cuerpos de agua superficiales y acuíferos, y el aumento de las capas freáticas, se destacan como los impactos físicos más alarmantes (Cazenavel, A and Llovel, W, 2010).

 

Las áreas costeras contienen algunos de los ecosistemas  más productivos y de mayor diversidad del mundo como los bosques de manglares, los arrecifes de coral, las praderas marinas, entre otros. Estos ecosistemas se encontrarían seriamente afectados por los cambios en el nivel y temperatura del océano. Los deltas bajos, los atolones y los arrecifes de coral son particularmente sensibles al cambio en la frecuencia e intensidad de las precipitaciones y las tormentas.

 

Varios sectores económicos claves se verían seriamente alterados, entre ellos, una gran cantidad de alimentos que se producen en áreas costeras, lo que hace que la pesca, la acuicultura y la agricultura se vuelvan particularmente vulnerables. Otros sectores que están en gran riesgo son el turismo, los asentamientos humanos, y el sector económico de venta de seguros. Sumado a esto, la salud humana se encontraría en riesgo por el desplazamiento de las comunidades inundadas,  y por la proliferación de vectores de enfermedades, que aumentarían la exposición y el riesgo a distintas enfermedades infecciosas. Los insectos y otros transmisores de enfermedades podrían difundirse en nuevas áreas (MAVDT, IDEAM y PNUD, 2007).

 

De acuerdo con un estudio de Roatta (2007) específicamente para el caso colombiano, los sistemas  naturales como las playas y marismas serían los más afectados por la erosión y la inundación del litoral. La población que se encuentra en áreas expuestas a dicha inundación es de aproximadamente 1,4 millones de habitantes. Para el litoral Caribe, sólo el 9% de las viviendas urbanas presentó alta vulnerabilidad a la inundación, mientras que el porcentaje aumenta al 46% en el sector rural. En el litoral Pacífico, 87% del sector rural y 48% de las viviendas del sector urbano son altamente vulnerables.

 

 

 

 

 

 

Capacidad de Adaptación y Mitigación

La capacidad adaptativa está íntimamente ligada con el desarrollo social y económico, pero no se distribuye por igual entre las sociedades ni el seno de éstas. El IPCC (2007) expuso una serie de opciones de adaptación para los diferentes sectores productivos, que involucran medidas de política, limitaciones y oportunidades de mejora que pueden implementar los diferentes países del mundo, de acuerdo a las condiciones socioeconómicas propias.

 

La capacidad para adaptarse es dinámica y en ella influye la base productiva de la sociedad, en particular, los bienes de capital natural y artificial, las redes y prestaciones sociales, el capital humano y las instituciones, la gobernanza, los ingresos nacionales, la salud y la tecnología. Sumado a esto, los factores climáticos y las políticas de desarrollo juegan un papel importante en la toma de decisiones.

 

 

 

 

Medidas de adaptación frente al ANM

 

En general, las medidas de adaptación al aumento del nivel del mar se ubican en tres categorías: retiro, acomodar o proteger.

  • Retiro: por lo general se centra en la planificación de reubicación y gestión de emergencias. Se trata de impedir el desarrollo en zonas vulnerables o en la planificación del desarrollo en ciertas áreas bajo la condición de abandonar si es necesario.
  • Acomodar: se basa en el principio de no contrarrestar el proceso de migración de los ecosistemas frente a un ANM. Para ello, los usos funcionales de la tierra se han adaptado teniendo en cuenta tanto los procesos de migración y actividades productivas para continuar.
  • Proteger: las medidas de protección implican planificación y regulación para proteger los sistemas de los efectos asociados con el ANM. En general se reconoce que las medidas preventivas y de precaución para la adaptación son más eficaces y menos costosas que las reactivas.

La adaptación al ANM se puede promover mediante la planificación, la construcción de estructuras físicas (trabajos de ingeniería), la introducción de la legislación y / o la creación de capacidad organizacional / institucional fortalecimiento institucional, la educación, la información pública y la participación, la capacidad de gestión de emergencias, la cooperación inter-institucional, entre otros).

¿Qué es un escenario Climático?

Los escenarios son imágenes alternativas de lo que podría acontecer en el futuro, y constituyen un instrumento apropiado para analizar de qué manera influirán las fuerzas determinantes en las emisiones futuras, y para evaluar el margen de incertidumbre de dicho análisis. Los escenarios son de utilidad para el análisis del cambio climático, y en particular para la creación de modelos del clima, para la evaluación de los impactos y para las iniciativas de adaptación y de mitigación. La posibilidad de que en la realidad las emisiones evolucionen tal como se describe en alguno de estos escenarios es muy remota. (IPCC, 2000)

 

Los IEEE propuestos son: la línea argumental A1, que presupone un crecimiento económico mundial muy rápido, un máximo de población mundial a mediados de siglo y una rápida introducción de tecnologías nuevas y más eficientes, se divide en tres grupos que reflejan tres direcciones alternativas de cambio tecnológico: intensiva de combustibles (A1F1), energías de origen no fósil (A1T), y equilibrio entre las diferentes fuentes (A1B); B1 describe un mundo convergente con la misma población mundial que A1, pero con una evolución más rápida de las estructuras económicas hacia una economía de servicios e información; B2 describe un planeta con una población intermedia y un crecimiento económico intermedio más orientada a las soluciones locales para alcanzar la sostenibilidad económica, social y medio ambiental y por último A2, describe un mundo heterogéneo con crecimiento de población fuerte, desarrollo económico lento y cambio tecnológico lento.