Acciones Internacionales

 

La convención cuenta con el asesoramiento científico del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), instaurado conjuntamente en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) con el mandato de analizar la información científica necesaria para abordar el problema del cambio climático y evaluar sus consecuencias medioambientales y socioeconómicas, y formular estrategias de respuesta realistas. Desde aquellas fechas, las evaluaciones del IPCC, publicadas en varios volúmenes, han desempeñado un papel primordial ayudando a los gobiernos a adoptar y aplicar políticas de respuesta al cambio climático.

 

 

En el año de 1997 se dio lugar a la primera adición al tratado de la Convención, el protocolo deKioto, que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernaderoque causan el calentamiento global: dióxido de carbono(CO2), gas metano(CH4) y óxido nitroso(N2O), además de tres gases industriales fluorados: Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos(PFC) y Hexafluoruro de azufre(SF6), en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va desde el año 2008 a 2012, en comparación a las emisiones al año 1990. El protocolo fue inicialmente adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón pero no entró en vigor sino hasta el 16 de febrero de 2005.

 

 

El Protocolo de Montreal sobre sustancias que agotan la capa de ozono se adoptó en 1987, y posteriormente se ajustó y enmendó en Londres (1990), Copenhague (1992), Viena (1995), Montreal (1997), y Beijing (1999). Controla el consumo y producción de sustancias químicas que contienen cloro y bromuro que destruyen el ozono estratosférico, como los clorofluorocarbonos (CFCs), el cloroformo de metilo, el tetracloruro de carbono, y muchos otros compuestos.

 

 

En el año 2000 se publica el Informe especial del IPCC sobre escenarios de emisiones (IEEE), con el propósito de explorar vías de desarrollo alternativas incorporando una serie de factores demográficos, económicos y tecnológicos junto con las emisiones de (GEI), ofreciendo a los países un punto de partida para la generación de estudios sobre la vulnerabilidad y las evaluaciones de impacto del cambio climático, además de servir como base para evaluar las consecuencias climáticas y medioambientales de las emisiones futuras de gases de efecto invernadero, y la evaluación de las estrategias de mitigación y adaptación alternativas.

 

 

Referencia: http://www.ipcc.ch/home_languages_main_spanish.shtml#.UNxW4eSZSvg